MartaLovers
Las Letras de: Año Sabático
- Tema VI. SANT MATEO
… y llegó un nuevo agosto… había transcurrido un año, desde el inicio del viaje al desierto de Almería. Allí en la Sierra de los Filabres, viví silenciosamente durante sesenta días y 60 noches… después seguí andando hasta Cabo de Gata y a orilla del mar, bailé al ritmo de las olas. Pasé las Navidades con la Familia y al nuevo año, volé a La Gomera… en los bosques del Garajonay, los fuertes vientos atlánticos despertaron y elevaron mis sueños al cielo. A los tres meses, ya en primavera, me trasladé a Vall de Nuria… en las altas montañas pirenaicas, recibí el impacto visual, sonoro y emocional, de las tormentas de rayos y truenos, que allí se desencadenan, durante aquella época del año. Finalmente, pasé cuatro semanas del mes de julio en El Miracle… en armonía, junto a seres queridos…
Un año sabático, he pasado yo en mi vida, un año dorado, en el cual volví a nacer.
Todo lo vivido está sembrado en mis entrañas, lo cuido con celo, sé que puede germinar…
Viví en el desierto, palpé la arena seca y anduve hasta la orilla del mar, que me meció.
Los vientos gomeros me abrieron la esperanza, que luego en Vall de Nuria, yo pude comprender… una vez me encontré en el bosque y yo sentí, que la fuerza y luz del rayo como en cinta, estaba en mí… conseguí descubrir, que la luz que habita en mí, tiene fuerza como el rayo y la puedo dirigir.
Desde la cima de la montaña de Sant Mateo, diviso Montserrat, el Montseny, el Vallés y a lo lejos; cumbres del Pirineo… doy media vuelta… el mar, inmenso y cercano, veo una parte del Maresme y Barcelona… debajo de mis pies… Premiá… mi pueblo.
Como si viniera de muy lejos, de un gran sol, donde el fuego impregna el alma y le da luz y color. Como si tuviera un arco y mil flechas de inyección, que al clavar en alguien, le descubra la verdad sobre el Amor.
Desde la cima, miro el pueblo en que nací, de más arriba, veo lo que ha de venir.
Debo la vida, al lugar que está ahora aquí, con todo el cuerpo y mi alma he de servir.
En el camino de vuelta a casa, vislumbré un sueño y canté felizmente.
Cuando hace un año, fui de viaje, con la esperanza de encontrarme con mi yo, ya me intuía, que no era fácil, pero el refuerzo de la Fe tenía yo.
Más, he pasado durante un tiempo, la vida sola y meditando en mi interior y la respuesta ha sido un Sueño, lleno de Amor, que recibí y me ha dado Dios.
Gracias por todo lo que se me ha ofrecido, lo he recibido con gozo en mi corazón.
Gracias a todos los que se han sentido unidos por un instante, en la verdad sobre el Amor.