MartaLovers

Las Letras de: Año Sabático

Los tres meses que pasé en la isla de La Gomera, fueron determinantes en mi vida, debido al contenido espiritual que aportaron en mí, los acontecimientos allí vividos. A través del viento, desperté a la doble realidad del Ser, en cuerpo y en alma.

Al volver de La Gomera, ya era primavera y decidí vivir en un lugar que ya conocía…
Vall de Nuria, a 2000 metros de altura, rodeada de altas montañas del Pirineo catalán, aún nevadas en aquella época del año y que regalaban aguas cristalinas a los riachuelos que nutren el lago, que despertaba del hielo invernal. Un lugar fascinante y silencioso que contrasta con las repentinas tormentas de agua, relámpagos y truenos, que descargan dentro de la corona del macizo montañoso, donde la naturaleza evidencia la fuera y el equilibrio de los elementos, que forman nuestra realidad vital y la de todo lo creado.

Ando los caminos, subo hacia la cumbre… oh! Que hermosos y bellos son estos parajes de bosques y claros, árboles y flores, plantas y animales, rocas y nieves… tierra, agua, aire, fuego… que cubre el espacio, llenando de formas… igual que mi cuerpo también son materia… que se une y desune… se forma y deforma… son las formas, se transforman…

No es, solo lo que ves, sé que lo que es, aunque no lo ves, es más de lo que ves, es lo que tú ves, más de lo que no ves, todo lo que es.

Las tormentas de agua, relámpagos y truenos, que viví en Vall de Nuria, eran de fuerza estremecedora, me quedaba petrificada… pero después, me sentía llena de la fuerza que la naturaleza mostraba en aquellos momentos espectaculares, con las descargas energéticas que impregnaban todo el valle… y yo gritaba!! Y cantaba…

Sola en las montañas,
grito y canto al viento,
soy como las rocas,
como el agua y fuego,
como las tormentas de rayos y truenos…
soy yo!!...

y con todas mis fuerzas chillaba! Y chillaba!!

Sonidos vocales salían del fondo de mí, y se unían al aire y volaban…

Yo soy como el aire,
yo soy tierra y agua
y fuego que quema,
consumo la vida,
transformo mi cuerpo…
y también lloraba…
lloraba de sentirme viva.

Llegué a encontrarme y mostrarme a mí misma, lo que yo podría ser.

La nieve tan fría helaba mis manos,
sentí como un fuego que abrasa mi piel,
sufrí y con el llanto, curé mis dolencias.
Como el dolor puede ceder,
no tengo miedo, he de vencer…
la tierra alimenta, el agua me nutre,
del aire respiro,
del sol y del rayo recibo
las fuerzas que empujan mi vida…
que empujan mi vida…
que empujan mi vida…