MartaLovers
Las Letras de: Año Sabático
- Tema III. LA GOMERA
Cuando el fuerte viento invernal del Océano Atlántico, azota la pequeña isla de la Gomera, todo el Garajonay tiembla y los legendarios bosques de laurisilvas, se convierten en una estruendosa orquesta sinfónica, que estremece y paraliza la conciencia a todos los seres que habitan aquellos lugares únicos y sorprendentes, tanto por la belleza de aquellos árboles milenarios, como por el magnetismo sonoro que desprende la viva naturaleza en aquellos bosques, donde los lauri-silban… sonidos encantadores, silbidos estrepitosos, melodías del viento y al fondo el bramar de los Órganos.
Sola en el bosque, los sonidos me envuelven, la fuerza del viento me tambalea, estoy atrapada, me siento aturdida, me abrazo a un árbol, le clavo mi piel…
las manos del viento con furia arremeten, pegada a las ramas no puedo aguantar la fuerza que vuela, la noto al pasar… y cierro los ojos… me queda escuchar silbidos que arrasan y vienen del mar… tiemblo, rezo, ni puedo pensar, si esto es mi suerte o ya es el final… mi cuerpo se hiela, ni puedo gritar… mi alma se aleja y vuelo… soy yo! Mi sueño… y mi cuerpo?... me alejo y vuelvo… y sigo el sonido de un silbo, que luce al pasar…
Veo mi cuerpo enlazado al árbol y que el viento lo hace vibrar y yo lo puedo mirar! Y no estoy allí… sí, estoy aquí y me creo confundir?... si soy o no soy, me siento, viva estoy y al viento libre soy… como una pluma me alzo en el aire, me alejo del bosque y vuelo hacia el cielo y sigo a lo lejos, muy lejos… allá donde el sonido me lleva a la luz que me absorbe, revive, ilumina y desprende la brizna, que brilla entre el cielo y la mar.
Yo soy la briznita que me dio el azar,
es como un puntito que suena al pasar,
vuelo como el viento y puedo llevar,
la luz y el sonido, allá donde va,
lo que yo toco se puede encantar,
pues, con un silbo lo puedo variar
y la realidad cambia de verdad,
se convierte en magia y tú verás
el aura y la luz del ser real,
que siente y que entiende lo que más desea,
en toda la vida, llegar a saber…
Deseo volver a la Gomera, al bosque de laurisilvas, allí donde dejé mi cuerpo inconsciente!
En un instante voy y veo, como quedó mi cuerpo, él allí tendido y bien sé yo que sigo viva, pues noto como sus latidos, llegan donde yo estoy y soy, brizna de luz y de sonido.
Solo un momento y vi todo el bosque que estaba repleto de “briznas” lucientes… que juntas sonaban al ritmo del viento. Como un concierto con silbos y luces comparto sonidos que encantan la isla y a todos los seres que viven allí.
Soy un ser, unida a un cuerpo, que vive en brazos de un árbol que lo ha protegido…
Como si fuera una vida que nace, volví!
Pude regresar,
luego desperté,
después comprendí
lo que me pasó,
mi cuerpo dejé,
yo sé que viví
consciente de mí,
todo lo que vi,
más lo que sentí
y lo que soñé,
es lo que yo fui.